Este blog pretende mostrar antiguas arquitecturas que ya no están, esquinas porteñas que destacan el ayer y el hoy, personajes poco conocidos de la historia y su breve fama, trágica en algunos casos, edificaciones ocultas e inconclusas, rarezas y cambios en la fisonomía de la ciudad, todo el misterio que encierra Buenos Aires y sus secretos más profundos.
Pasen y vean.

Autor:Fabio Perlin
Contacto:archivoperlin@gmail.com

viernes, 14 de febrero de 2014

Casa Suiza / Rodriguez Peña 252


Casa Suiza

Desde hace años cuando cerró tus puertas y todos tuvimos el triste privilegio de ver su diario deterioro nunca imaginé que tiempo después tendría la fortuna de toparme con la primitiva edificación através de esta espectacular foto.
Viendo la imagen sabemos que esta construida en piano nobile (planta elevada), una escalera con balaustrada y arquitectura sencilla con ventanas alargadas apareadas y pilastras con frontis triangulares.
En el primer piso un balcón saliente con columnas dóricas y un frontispicio semicurvo que ostenta el escudo de la institución con ventanas laterales.La puerta de entrada de su planta baja es de madera y vidrio.Al ser elevado a ambos lados de la escalera principal se ubica el sótano con grandes ventanales.Un camino con amplio jardín flanqueado por farolas.Corona la construcción una balaustrada perimetral.
No hay información sobre su arquitecto o constructor, ni el año de edificación, pero para nuestra sorpresa y con un gran acierto podemos afirmar que la propiedad, modificada y planchada, todavía está ahí.


Foto:Mapa Interactivo 2008

Cuando pasamos por su frente obviamente lo que vemos es la edificación Art Decó que se construyó en los '30 o '40, y si nos fijamos bien la planta también es elevada logrando la unificación con el antiguo edificio atarves de una galería.
Para esto hubo que sacrificar el jardín las puertas y las rejas de hierro forjado con pilares de mampostería.
Tuve que cruzarme hacia la vereda de enfrente y mirar por uno de sus costados para descubrír esas ventanas alargadas y el escudo.
Esta más que claro que el edificios sigue ahí atrás, lamentablemente su frente actual no corrió una mejor suerte, tiene rastros de haber sido incendiada su puerta tijera, esta abandonado, sucio y con indigentes viviendo en todo el sector, por eso hace unos meses ha sido tapiado.
La desidia y la poca importancia hacen el resto.



Fotos:Fabio Perlin 2014

Sastrería New England (c.1900) / Avenida de Mayo y Piedras

Foto:S.C.A
Sastrería New England
Reconocidas publicaciones especializadas en el patrimonio arquitectónico de la ciudad dan como dirección exacta al N° 799 de la Avenida de Mayo a un edificio de renta proyectado por el arquitecto Christian Schindler donde en su planta baja funcionó la famosa sastrería New England. Verificando los solares a partír de la foto original pude constatar que el dato era erróneo ya que la obra en cuestión se encontraba en la acera de enfrente correspondiente al N° 801. De la vastísima producción edilicia del arquitecto, ésta es sin dudas la que más impacto causó en mí, no solo por que ya no existe si no por como fue planteada al edificarla. De 5 pisos, dos grandes cúpulas esquineras, un voluminoso cuerpo central con techo de mansarda y largas balconadas de hierro abrazando toda la construcción eran solo parte del conjunto donde en su único local se lucían las inmensas vidrieras combinadas con una ornamentada herrería artística que caracterizaban a la prestigiosa sastrería. Fue proyectado en la escasa media cuadra que corre desde la avenida hasta Rivadavia donde en ambas aceras se encontraban las entradas a los pisos altos. Sobre la calle Piedras se levantaba la fachada principal. El arquitecto Schindler diseñó una vistosa y armoniosa obra que a pesar de no tener su frente sobre la gran via de Mayo tuvo el ingenio de no hacerle perder notoriedad ya que sus caracteristicas cúpulas podían ser vistas desde cualquier punto de la avenida. Si bien no hay demasiados datos que recreen la vida pública del edificio en aquellos dorados años solo se sabe que la vida útil de la sastrería New England duró poco más de diez años ya que a partír de varias publicidades que encontré en la revista Caras y Caretas del año 1912 ya estaba ocupado por la tienda "La Mondiale" con casa matriz en Rue Paradis 14 de la ciudad de París, donde desde su sucursal en Buenos Aires ofrecía sus productos.
Esta misma duró hasta aproximadamente 1969 donde los más memoriosos recuerdan el voraz incendio, por negligencia de unos o descuído de otros, que puso punto final a esta gran obra.
Luego de la forzosa demolición de las ruínas aún humeantes el solar devino en baldío y por consiguiente en una lúgubre esquina por varios años. Si comparamos ambas fotografías, la antigua y la actual, podemos observar que el edificio de la derecha aún sigue en pie, modificado y despojado de ornatos por manos inexpertas donde el criterio brilla por su ausencia y siendo testigo mudo de la caída de su par vecino abatido por el fuego. Desde casi mediados de los años '70 se levanta en ese sitio una moderna pero poco agraciada construcción, muy funcional para los tiempos actuales pero aunque esté demás decirlo las segundas partes nunca fueron buenas.


Foto:Fabio Perlin

Residencia para la Condesa de Siena (1907) / Montevideo 1575

Foto:SCA





Condesa de Sena

Josefa Fernandez Coronel nació en Buenos Aires el 3 de Abril de 1844, hija de Josefa Magdalena Coronel Guerreros Obarrio (1813-1880) y Juan Nepomuceno Fernandez Chavez (1810-1871), uno de los primitivos fundadores de la Sociedad Rural Argentina en 1866.Su abuelo Manuel Fernandez del Olmo fue Teniente Coronel de Blandengues y pionero del progreso rural, pues pobló y trabajó campos que asolaban los indios.Su hermana mayor era Teodelina Fernandez Coronel casada con Diego de Alvear, cuyos varios descendientes se unirían en matrimonio con hombres y mujeres con apellidos del más alto linaje que con sus fastuosas residencias comenzaron a cambiar la fisonomia urbana de principios de siglo XX.
Casada muy joven con  José Toribio Martinez de Hoz Fernandez de Aguero (1823-1871), hombre público y primer presidente de la Sociedad Rural Argentina.Tuvieron cuatro hijos: Narciso José (1861- ?), Eduardo Antonio Justo (1863- ?) y Miguel Alfredo Martinez de Hoz Fernandez (1867-1935).La única mujer, Josefa Isidora (1869-1869), sólo sobrevivió unos dias.
En 1871 muere su marido y decide viajar a Europa para educar a sus hijos.Tiempo después conoce a Juan de Fonseca Vaz, Conde de Sena, agregado naval de la legación de Portugal en Londres con el que contrajo segundas nupcias.
Aquella posición marital determinó que ocupara el honorífico cargo de Dama de Honor de la Reina Amelia de Portugal.
Así esta criolla  con título nobiliario se convierte en Josefa Fernandez Coronel de Fonseca Vaz, Condesa de Sena.



Posteriormente a su segunda viudez regresa a Buenos Aires acompañada quizás por algún hijo y nietos donde solicita al estudio de los arquitectos Eduardo Maria Lanús y Pablo Hary que proyecten su residencia urbana diseñada en un exquisito academicismo francés.
Se dedicó a las obras de beneficencia desde la Sociedad de San José y en forma particular la donación de solares para la erección de edificios públicos, como por ejemplo e Hospital de Mar del Plata, hoy demolido.
Fue la fundadora y benefactora del pueblo "Juan N.Fernandez", en honor a su padre, cuyas tierras le pertenecían en el partido de Necochea.La iglesia de la población fue levantada de su propio peculio.
Falleció en Buenos Aires el 29 de Marzo de 1922 en su residencia de la calle Montevideo.


Aclaración:
Desde que conocí, obviamente por fotos, la residencia proyectada por Lanús y Hary en la calle Montevideo siempre creí que el frente de la propiedad estaba retirada unos metros de la línea de edificación con un pequeño jardín interno.
Un lector de los blogs me hizo llegar esta foto que no conocía y que cambió la perspectiva de la obra.
Como se ve la entrada principal de la casa está a un costado de un amplio y espacioso parque ocupando solo casi la mitad del terreno con un portón de herrería artística con entrada también para carruajes y la residencia se levanta sobre el lado izquierdo o sur.
Probablemente haya sido demolida en la década de 1960/70, considerando los nuevos lineamientos del actual edificio proyectado.


Vista actual.

Teatro Coliseo Argentino (1905) / Frente a Plaza Libertad


Foto:AGN-Harry Grant Olds



Coliseo Argentino (1905)


El 10 de Noviembre de 1903 el presidente de la Sociedad Central de Arquitectos, Alejandro Christophersen, informa a sus socios que el Sr.Hermann Schlieper, a su vez presidente de la Sociedad Anónima "Coliseo Argentino", invita a participar en un concurso abierto para la construcción de un teatro circo en los terrenos donde se levantara el antiguo Skating Ring.

Christophersen propone entonces, que tratándose de un proyecto fuera de lo común, ya que no se presenta muy a menudo la posibilidad de estudiar un teatro circo, nombrar a los Sres.Juan Buschiazzo y Carlos Nordmann como jurados para evaluar los proyectos que se presenten y a éste último junto a Joh.Doyer "para que estudien un proyecto de reglamento que pueda servir de base para concursos futuros".
Si bien hubo una prórroga al plazo del concurso lo que originó una discusión entre el jurado y el secretario de la S.C.A., Victor Jaeschké, siendo éste el responsable de la nota enviada sin autorización de la Comisión Directiva al Sr Schlieper, manifestando en su defensa que "creía que era su deber defender los intereses de los arquitectos que en este concurso parecían bastante olvidados, en el cual él no particípa ni hubiera participado".
La información final sobre el concurso es muy escasa y fragmentada, sólo se sabe que el primer y segundo premio quedaron desiertos recayendo en Osmín Brougnes la adjudicación del tercero.
Finalmente la obra sería proyectada por uno de los miembros del jurado, Carlos Nordmann, asociado a Ernest Meyer, junto a los constructores Fortín y Soldavini mientras que la estructura metálica pertenece a la firma Rezzónico, Ottonello y Cia.


La obra

El edificio causó gran admiración a principios del siglo XX siendo concebido como teatro de operaciones del célebre payaso, acróbata y director inglés, Frank Brown, radicado en Buenos Aires en 1884, aunque éste rehusó a bautizarlo con su nombre.
Contiene dos torres laterales de 25 mts de altura, arco central en el frente y una gran marquesina de herrería artística.Su amplio aventanamiento coronado por un enorme abaníco era rematado por el tradicional pináculo.Un amplio vestíbulo estilo Luis XVI con escaleras de mármol conducen a un recinto en forma de herradura de 28 mts de diámetro con veinte pilares de hierro coronado por una cúpula central y una linterna corrediza de 10 mts de diámetro que convertía la sala en teatro de verano.
Su capacidad era de 2500 personas sentadas y 500 paradas y si se habilitaba la pista, otras 500 más.La platea tenía la misma capacidad y en los grandes palcos se ubicaban comodamente 9 personas en cada uno.
La pista, diseñada con un sistema único, fue construída en Paris, era movible mediante motores eléctricos y podía bajarse 2,50 mts permitiendo llenar un estanque con agua de 400 cm cúbicos.
Su escenario de 20 mts de ancho por 15 mts de fondo se cerraba con un telón metálico, tenía amplios camarines y el subsuelo estaba en comunicación con una salida existente por la calle Santa Fe y con la pista, lo que permitía la circulación de caballos y otros animales, donde en esta última arteria se ubicaban pesebres para 20 caballos.
Sus grandes ventanales proporcionaban una buena ventilación en el verano mientras que sus radiadores a vapor calefaccionaba las salas en el invierno.
Fue construído en sólo ocho meses, inaugurándose el 5 de Agosto de 1905, luego sería transformado en sala lírica, reinaugurándose el 18 de Abril de 1907.
Por su escenario pasaron gran cantidad de artistas nacionales y de nivel internacional.
En 1938 se modifica su frente y luego de unos años sería cerrado hasta 1950.
A partír de 1961 se reinaugura como sala de conciertos con la fisonomía que le conocemos hoy.


Datos extraídos de:

Concursos 1825-2006

Rolando Schere

Sociedad Central de Arquitectos-2008



Pasaje Giuffra hacia el bajo






Capitania del Puerto y Telégrafo Nacional (1875) / Paseo de Julio

Foto:AGN


El edificio de la Capitanía del Puerto ya desaparecido, está lleno de contradicciones con respecto a su autoría,  y los profesionales que se han dedicado a introducírlo en sus escritos parece que siguieron un patrón inexplicable de fuentes erróneas, no solamente por el hecho de tener una sola información no confiable , sino por que han sentado una base de la cual muchos historiadores e investigadores se han hecho eco, formando así una seguidilla interminable de textos confusos y engorrosos.
El primer edificio estuvo ocupado en una casa particular que el 3 de Noviembre de 1824 el gobierno ordena entregar al comisario de guerra.Es aquí donde se asienta primitivamente la Capitanía del Puerto que puede ser visualizada en la conocida litografía de César Hipólito Bacle de 1834.Allí se divisa que el edificio era de dos plantas sobre el Paso de la Alameda con varias banderas a modo de sistema de comunicación.
Esta edificio sería demolido para proyectar y edificar el nuevo, diseñado por arquitectos suecos que en este caso veremos a cual de ellos pertenece la autoria de los planos.
Los arquitectos Henrik Aberg y Carl August Kihlberg arribaron a Buenos Aires en 1869 trabajando conjuntamente en algunas obras que se vieron materializadas y proyectos que sólo quedaron en eso.
Como hemos dicho anteriormente, las "opiniones profesionales" están divididas sobre a quien verdaderamente pertenece el proyecto de la Capitania del Puerto que el Poder Ejecutivo mandó a construír bajo una ley dictada en 1872.
La mayoría se lo adjudica a Aberg, pero la existencia de planos en poder de algunas instituciones históricas llegan a convencer de lo contrario.
Los que se encuentran en el Archivo General de la Nación, no tienen firma alguna, pero los que están depositados en el CEDIAP (Centro de Documentación de lo que fuera el Ministerio de Obras Públicas), bajo el sello de la Oficina de Ingenieros Nacionales y el título "Proyecto de edifico para Capitania Central y el Telégrafo Nacional de Buenos Aires", figuran los planos firmados por "Carlos Kihlberg Arquitecto".
Aunque se encuentran en mal estado y con la contradicción de estar archivados bajo el nombre "Proyecto Aberg", están claramente firmados por Kihlberg.
Allí pueden verse un corte longitudinal, las plantas bajas, primero y segundo piso y las fachadas sobre el Paseo de Julio y 25 de Mayo.
En 1874 Aberg fue incorporado a la Oficina de Ingenieros Nacionales y cuando se inició la construcción de la Capitania al año siguiente, Kihlberg decide regresar a Suecia, lo que habla que la dirección de la obra estuvo a cargo de su compatriota Aberg, quien introdujo mínimas modificaciones sin alterar el proyecto original.
Kihlberg retornaría a la Argentina luego de largos trece años, cuando su ex socio Henrik Aberg se alejaba definitivamente del país para radicarse en Europa.




La construcción

Luego de demoler el edificio antes mencionado se procedió a dar inicio a las obras de la  nueva Capitania del Puerto y Telégrafo Nacional.
Edificado sobre la barranca constaba de dos frentes, el más alto que daba sobre el Paseo de Julio (Av.Alem) de dos pisos y planta baja rectangular correspondiente a la Capitania frente al muelle de pasajeros y el otro con un amplio sótano, planta baja y primer piso sobre la calle 25 de Mayo para el Telégrafo Nacional.Los dos edificios estaban claramente divididos para funcionar independientemente.
Lo que se hizo fue parcelar el terreno en dos solares desde la barranca quedando la Capitania con un piso más  y el Telégrafo Nacional con una planta sepultada que utilizaron como un gran depósito que contenía ocho columnas por su parte central y dos claraboyas de vidrio para permitir la entrada de la luz natural.
Estaba marcada por una balaustrada de mampostería que cerraba una galería de circunvalación hacia las oficinas de la planta alta.Las aberturas interiores fueron diseñadas con arcos de medio punto, existían dos cajas de escalera que comunicaban pisos altos y bajos.El referente a la Capitania se solucionó entre un sector y otro del desnivel por una escalera y otra más pequeña en forma de caracol que llegaba hasta su remate.
El estilo dado al edifico corresponde al neorenacentista, la influencia italiana adoptada a su fachada sobre el Paso de Julio, da una lectura de arcadas de medio punto en su planta baja de mayor tamaño que forman una recova y otras de menores dimensiones para cada piso, rematada por pilastras corintias apareadas que alternan con las arcadas superiores.
Todo parecería indicar que la modificaciones realizadas por Aberg estando en la dirección de las obras, sólo se limitaron a motivos exclusivamente ornamentales.
Entre los planos firmados por Kihlberg y fotografías de la época se observa que fueron reemplazados el escudo, una pequeña cúpula, dos pináculos, un remate en punta de forma almenada y un frontis triangular por uno semicurvo.
El techo se convirtió en azotea y una balaustrada coronaba el cornisamiento de arcos y pilastras.Mencionaremos también que el edificio recibió tantos elogios como grandes críticas por sus supuestos "defectos insalvables".
Desde sus orígenes fueron varias las denominaciones que recibió, primero fue Capitania Central de la República y en 1868, Capitania Central de Puertos, ya para 1877 se lo conocería por Capitania General de Puertos y en 1882, Prefectura Marítima.La denominación Prefectura Naval Argentina está impuesta desde 1969.

Foto:AGN

Obra colapsada, su abandono y posterior demolición

Con el edificio terminado e instalada las reparticiones al poco tiempo se verían en la necesidad de introducirle modificaciones de importancia; letrinas nuevas en los distintos pisos, caños para las cloacas y cocinas, desagotes, altillos, postigos para las ventanas, archivos, depósitos y algunas obras menores.
El rápido deterioro al que se vería expuesto el edificio corresponde concretamente a que fue construído  cuando todavía en la ciudad no habían sido instalados los sistemas de obras sanitarias.
El tema de la higiene era preocupante y las nuevas construcciones estaban bajo la atenta mirada de la Municipalidad, atraves de Obras Públicas y la tecnología impuesta por los ingenieros.
El Dto. de Higiene, reorganizado en 1891, se instaló justamente en este edificio de la Capitania, lo que provocó con justa razón, la protesta de la Prefectura.Años después en una memoria de dicha repartición hacen alusión al estado lamentable que presenta el edificio y su necesidad de ensanche y refacciones urgentes, y que si a eso se le suma la instalación del Dto. de Higiene "que ocupa casi todo el edificio", sería necesario resolverlo desalojando dicho departamento o buscando uno adecuado para la Prefectura.
Con los años varias reparticiones más se instalarían en el edificio que terminaría por colapsar.De todas maneras se continuarían realizando reformas que no harían más que terminar de deformar la construcción sin ninguna solución concreta para la falta del espacio físico.
En 1895 la Prefectura pasó a un edificio sobre el mismo Paseo de Julio volviendo al año siguiente, para mudarse definitivamente en 1900.
Es así como la antigua Capitania se convertía, según consideraciones de la época, en algo"vetusto y en estado ruinoso", pasando a ser calificado como una construcción obsoleta, cayendo en el abandono.
Para 1912 una ley del Congreso autoriza transferir al Banco Hipotecario el malogrado edificio de la Capitania, ya que dicha institución poseía una construcción lindera y necesitaba expandir su territorio.
El acta de defunción de la Capitania del Puerto y Telégrafo Nacional, proyectada por Kihlberg y edificada por Aberg, fue firmada en 1914 cuando ya estaban presentados los planos para el nuevo edificio bajo la titularidad de la Compania de Seguros "la Sudamericana", posiblemente de billetes de banco.
El edificio actual pertenece al proyecto de dos arquitectos, el francés Louis Faure Dujarric (1875-1943) y el escocés Robert Russel Prentice (1883-1960), edificado en 1915.




Datos extraídos de :
Maria del Carmen Magaz y Daniel Schávelzon
El edificio de la Capitania del Puerto y el Telégrafo Nacional (Parte I y II)
Revista de la Junta de Estudios Históricos del Puerto de
Nuestra Señora Santa Maria del Buen Ayre y Barrio de Puerto Madero.
Año XVI.Nº24 y 25.
Octubre-Noviembre de 2002.

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